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Cómo limpiar las orejas a un perro

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Los oídos del can necesitan al menos una limpieza cada dos semanas para evitar infecciones y cuidar de forma adecuada este órgano

  • Autor: Por EVA SAN MARTÍN
  • Última actualización: 4 de diciembre de 2017

El oído del perro es el órgano responsable de su extraordinaria capacidad auditiva, pero también de su equilibrio. Los conductos auditivos del can se enredan para facilitar su función, aunque esto también dificulta que entre el aire que haría una limpieza natural del oído. Pero ¿cómo limpiar los oídos al perro y cada cuánto tiempo? Limpiar los oídos al can no es difícil y debe formar parte de la rutina de higiene habitual, junto con los baños del perro o la limpieza de los ojos caninos. Las pautas que se apuntan a continuación le ayudarán a realizar en casa una correcta higiene de los importantes, pero delicados, oídos del perro.

El oído del perro: un órgano extraordinario que hay que cuidar

El oído del perro es el órgano responsable de su extraordinaria capacidad auditiva. Un can puede percibir sonidos de hasta 60.000 hercios frente a los 20.000 hercios que escucha el hombre. Esto explica que sonidos que no son perceptibles para las personas sí lo sean, sin embargo, para el perro. Y no solo eso. Además, el can distingue mejor los sonidos graves.

El aseo de los oídos del perro es un momento idóneo para revisar si existe alguna dolencia o infección en esta zona

Esta máquina de audición casi perfecta se divide en tres partes: la fracción externa y visible, que es la oreja del perro, el oído medio, que conecta la oreja con las partes profundas y sirve para proteger al animal de los sonidos excesivos, y el oído interno, un conjunto de conductos intrincados y cavidades rellenas de líquido que le confiere la capacidad de oír, pero también de guardar el equilibrio.

¿Cómo saber si los oídos del perro están sanos?

El aseo de los oídos del perro es un momento idóneo para revisar si existe alguna dolencia o infección en esta zona. La entrada del conducto auditivo debe presentar un color rosado pálido: es síntoma de buena salud. Un oído sano, además, no huele mal.

La presencia anómala de cera en esta parte del pabellón, por el contrario, puede estar alertando de que existe una dolencia. Un hedor desagradable e intenso procedente de la zona del oído es un posible aviso de una infección (otitis canina). La inflamación auditiva ocasiona picor y molestia: el perro se rasca con insistencia y sacude sus orejas de un modo anormal. Una pronta visita al veterinario es lo recomendable en este caso.

La limpieza de los oídos del perro: paso a paso

Una vez descartadas posibles patologías, se puede proceder a la normal higiene de los oídos del perro.

Limpiar la parte externa, y en general peluda, de la oreja no entraña especial dificultad. Suele bastar una toalla humedecida con agua templada y el champú habitual del amigo de cuatro patas. El producto se retira después con cuidado y se seca el manto humedecido, en su totalidad, con una toalla.

La parte rosada desnuda del pabellón auditivo y las porciones interiores de este órgano precisan algo más de atención. Una gasa limpia es el material adecuado para este aseo: se cubre el dedo con la gasa y se introduce con extrema delicadeza el dedo en el interior del oído, con cuidado de no tocar el fondo. El contacto de la gasa con las paredes limpia los restos de cera que se hayan podido acumular.

Existen productos específicos para ayudar a realizar la higiene auditiva del animal. "Los llamados limpiadores auricular -explica la veterinaria María López- ayudan a que los restos de cera se disuelvan en el producto". Este tipo de limpiadores se venden con un aplicador, que ayuda a impregnar todas las zonas del oído interno, también las menos accesibles. Masajear la base del la oreja del perro favorece que el limpiador se reparta por todos los rincones.

La veterinaria advierte de que algunos productos que, a priori, pueden parecer inocuos, no son aconsejables cuando se trata de limpiar el oído canino. Es el caso del suero fisiológico. "El suero es perjudicial para el perro, puesto que queda atrapado en el interior del oído. El líquido retenido se convierte en un caldo de cultivo ideal para las bacterias y otros microorganismos causantes de infecciones", comenta López.

Perros de orejas grandes: limpieza una vez a la semana

Los conductos internos del oído de un can conforman un intrincado laberinto de canales que se retuercen. Este enredo explica que no siempre sea fácil para el perro airear sus conductos. La tarea de limpieza se complica aún más para un can con orejas grandes, ya que su pabellón colgante (oreja) funciona como barrera natural para la entrada del aire.

Por eso se debe ayudar al animal a cuidar de su higiene auditiva. "La limpieza de los oídos del perro debe hacerse al menos una vez cada 15 días", explica la López. No obstante, en el caso de los animales de grandes orejas, que airean peor sus conductos, la frecuencia debe duplicarse "y proceder al aseo una vez a la semana".

¿Cómo proteger los oídos del perro en el baño?

Para proteger los oídos del perro conviene, además, tener en cuenta una precaución añadida al bañarle: taponar el paso del agua y del jabón en el interior de los conductos auditivos. ¿Cómo lograrlo? Unos tapones de algodón pueden bastar en esta tarea, ya que ayudan a frenar la entrada de producto y humedad en los delicados, pero extraordinarios, oídos del perro.

6 consejos para limpiar los oídos del perro

El aseo de los oídos del perro es un momento idóneo para revisar si existen posibles infecciones (otitis).

La limpieza de la parte externa de las orejas se realiza con ayuda de una toalla humedecida con agua templada y el champú habitual del can.

Para limpiar la zona interna del oído necesitará una gasa limpia para enrollarla sobre su dedo índice.

Existen productos limpiadores especiales que diluyen la cera y mejoran la higiene del perro.

Evite usar suero fisiológico y otros productos no indicados: pueden quedar atrapados en los conductos auditivos del can y causar una infección.

En caso de duda o de posible infección, no dude en acudir a su veterinario de referencia.

Cómo limpiar las orejas a un perro

Lo primero, antes de limpiar a nuestro perro, ¡debemos limpiarnos a nosotros! Lávate bien las manos antes de tocar sus oídos. Busca un lugar con buena luz y comienza. Para limpiar las orejas a un perro, sigue los siguientes pasos:

  • Observa bien la oreja de tu perro. ¿Cuánta suciedad hay? ¿Dónde se acumula más?
  • Envuelve tu dedo en una gasa estéril e introdúcelo en su oído. Ten cuidado de no ser brusco o entrar demasiado, ¡sus oídos son muy sensibles! Elige el dedo que vayas a utilizar en función del tamaño de su oído: por ejemplo, el meñique si sus oídos son muy pequeños. Si no, podrías hacerle daño.
  • Realiza movimientos circulares con cuidado, la cera se irá quedando pegada en la gasa.
  • Si al sacar la gasa observas que ha salido sucia, toma una gasa nueva y repite el proceso hasta que la gasa salga completamente limpia. Hazlo en las dos orejas, siempre utilizando gasas limpias para cada uno. ¡No las reutilices!
  • Si no tienes gasas, puedes utilizar papel higiénico suave. Pero las gasas estériles son lo más recomendado, además, son económicas. Te recomendamos que siempre dispongas de gasas para la higiene de tu mascota.
  • ¡No utilices bastoncillos! Pueden ser peligrosos. Si el perro hace un movimiento brusco, podrías clavárselo y dañar su tímpano. Tampoco utilices algodón ni ningún material que desprenda fibras o se pueda deshacer dentro de su oído.

¿Las orejas de mi perro me pueden indicar su estado de salud?

(Foto via: misanimales)

¡Claro! Si al limpiar sus oídos observas que sale más cera de lo normal, o más oscura, viscosa o que huele mal… Puede ser señal de que algo no anda bien. Podría tener una infección por bacterias u hongos. Las infecciones también provocan que el perro se rasque excesivamente o que sacuda sus orejas. Si algo de esto ocurre, ¡llévalo al veterinario cuanto antes!

Recuerda la importancia de utilizar una gasa nueva para cada oído. De lo contrario, si hay algún problema en uno de ellos, lo pasarás al otro. Nunca utilices gotas ni otros productos para los oídos si no te lo ha indicado el veterinario.

Ya sé cómo limpiar los oídos de mi perro, pero… ¿cuándo debo hacerlo?

Saber cómo limpiar las orejas a un perro es importante porque es una zona sensible de su cuerpo, la falta de higiene casi garantiza que tendrá problemas. Deberías revisar y limpiar las orejas de tu perro una vez por semana como mínimo.

La frecuencia depende de cada perro, realmente. Hay muchos factores que influyen en la cantidad de cerumen que un perro produce, desde el tamaño de sus orejas hasta los hábitos y estilo de vida que lleva. Por ejemplo, si suele jugar en parques o zonas donde hay mucho polvo, probablemente necesite más de una limpieza semanal. Otros, por el contrario, pueden pasar perfectamente dos semanas sin necesitar limpieza.

Como sabrás, la creación de cera es un recurso natural del cuerpo para proteger los oídos del polvo y otros agentes externos que puedan dañarlo. La limpieza ótica consiste en eliminar los excesos de cera que salen hacia afuera y que van quedando viejos, no en intentar siempre que tenga los oídos libres 100% de cerumen. ¡Quedarían desprotegidos!

Una audición infalible

El oído de un perro puede captar sonidos en frecuencias que los humanos no pueden escuchar por sus propios medios, en otras palabras, ellos escuchan sonidos que los humanos no pueden. Todo se debe a la estructura singular que estas tienen y a la disposición de mayores células auditivas.

Según la raza, la oreja puede presentar una variación que puede afectar el rendimiento de la audición del can: el pabellón puede o no colgar, o bien, puede doblarse a la mitad.

¿En que afecta que la estructura este de una forma u otra? Pues en la cantidad de sonidos que esta puede llegar a detectar. Un cocker spaniel con su pabellón colgando no puede escuchar de la misma forma que lo hace un husky que tiene pabellón en punta o tieso.

Además, la posición de estas influye en las enfermedades que pueda desarrollar el animal en estas zonas. Si volvemos a los ejemplos anteriores, el cocker es propenso a quedarse sordo durante sus años dorados, mientras que el huskie puede no presentar mucha variación a través de los años.

Pero si algo tienen en común todas las razas caninas, es que se les debe limpiar o prestar atención cada cierto tiempo para verificar su estado de salud. Para muchos principiantes, limpiar las orejas de tu perro es algo que pasa desapercibido, por lo que buscamos crear conciencia acerca de estas zonas de tu compañero.

Cómo limpiar las orejas de tu perro

La limpieza de estas zonas en los canes debería realizarse al menos dos veces por semanas. El motivo de esto es la prevención de enfermedades que puedan perturbar la audición de nuestro peludo y evitar que se obstruya el canal auditivo del animal.

Hacer esta actividad es muy sencillo, requiriendo la mayor parte del tiempo de agua oxigenada, un poco de algodón y un paño para secar la zona. Se recomienda previamente haber amansado al animal en caso de que no esté acostumbrado a ser manipulado de forma constante en contra de su voluntad.

Primero que nada verifica la parte externa del animal, si presenta residuos de cera, suciedad o algún otro agente foráneo es aconsejable removerlo lo antes posible. Si resultan ser parásitos de alguna clase es indispensable ir al veterinario para conocer la mejor forma de actuar.

A continuación verificamos el estado de la zona interna de la oreja, esta parte tiene un color rosado suave que indica que está saludable. Se procede a limpiar la zona de forma muy gentil y suave con un algodón empapado de agua oxigenada o algún suero fisiológico para mascotas.

De forma lenta y con gran cuidado se retiran los elementos ajenos a la estructura de la oreja, siempre evitando que caigan en el oído interno del perro. Trate de evitar que el algodón no goteé líquido dentro de la oreja porque llega a causar molestias al animal.

Una vez terminada la limpieza, se seca con otro algodón o con una gasa el exceso de humedad que pueda haber en la zona. Se repite el mismo proceso con cada oreja y para ayudar en el proceso se le da un premio al can por su buen comportamiento durante el proceso.

¿Qué pasa si no se limpia regularmente?

Las orejas de los perros al igual que las de los humanos segregan una secreción natural que ayuda a prevenir las enfermedades. El problema está en que este agente suele estancarse en el conducto interno y obstruir el paso del sonido.

Si la oreja es víctima de alguna enfermedad, el perro puede llegar a sufrir mucho, ya que la otitis o inflamación en las orejas de los perros puede ser un gran problema. También se hacer con motivo de evitar que esta se reseque con el mismo líquido y llegue a irritarse.

Limpiar las orejas de tu perro es algo que deberías enseñarle desde cachorro. Recuerda que la salud física no solo se demuestra en el pelaje y cuerpo de la mascota, toda zona de su cuerpo debe estar al máximo de su capacidad.

ВїCГіmo le limpio las orejas al perro?

Usa una gasa limpia, nunca bastoncillosde algodГіn

Los oГ­dos de los perros no son iguales que los de las personas por eso no debГ©is utilizar bastoncillos de algodГіn para su limpieza. Usa una gasa limpia, enrГіllala alrededor del dedo o de una tijera de puntas redondeadas, y limpia la cara interna de la oreja e introdГєcelo un poco el agujero sin profundizar para no lastimarle el oГ­do interno. SГіlo limpiaremos la superficie y oГ­do externo para quitar restos de cera o suciedad.

Cuidado con los baГ±os

Conviene que le limpies la cara interna de la oreja, evitando que se introduzca agua o jabГіn en el interior del conducto auditivo. Cuando laves al perro debes extremar la precauciГіn en la zona de las orejas, utilizando un champГє especial para esta zona y evitando que entre agua o jabГіn en el interior para evitar alergias e infecciones.

Los oГ­dos de los perros son un lugar oscuro y cГЎlido que si acumula mucha humedad puede dar lugar a la proliferaciГіn de bacterias. Por eso despuГ©s del baГ±o o cuando se ha mojado al salir a la calle sГ©cale muy bien las orejas con toalla y secador (sin aplicar el calor directamente al conducto auditivo). Si tiene las orejas caГ­das puedes sujetarlas en los alto con una goma de pelo para evitar retener humedad.

En caso de infecciГіn

Si notas que el perro no se deja tocar las orejas, se rasca mucho esa zona, se sacude la cabeza o tiene mucha cera o le supura el oГ­do llГ©vale al veterinario porque puede tener infecciГіn u otitis. En estos casos, conviene extremar la higiene y cuidado de sus orejas, para ello, puedes ayudar a desinfectar las orejas limpiando la superficie con una gasa limpia empapada en una mezcla natural de un poco de agua, alcohol y vinagre.

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