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Características del Mastín Napolitano

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El mastín napolitano o mastino napolito es un perro grande, robusto y musculoso, con muchos pliegues en la piel y más largo que alto. Antiguamente, estos canes eran empleados para las guerras y como perros guardianes por su gran lealtad, su potente temperamento y su fuerza física. Pero hoy en día son unas grandes mascotas, sobre todo para aquellas personas que dispongan de mucho espacio en sus viviendas y mucho tiempo para dedicarles a estos animales de compañía.

Además, también necesita ser socializados desde que son cachorros y educarlos con un adiestramiento en positivo, por lo que lo recomendable es que sean las mascotas de personas ya experimentadas en cuidar a perros. Si estás pensado en adoptar una mascota y te interesa mucho el mastín napolitano, échale un vistazo a esta ficha de raza del mastino napoletano y cerciórate de su historia, sus características físicas y sus cuidados, entre otras cosas.

  • Europa
  • Italia
  • 15-35
  • 35-45
  • 45-55
  • 55-70
  • 70-80
  • Más de 80
  • 1-3
  • 3-10
  • 10-25
  • 25-45
  • 45-100
  • 8-10
  • 10-12
  • 12-14
  • 15-20
  • Baja
  • Media
  • Alta

Características del Mastín Napolitano

  • Altura a la cruz: de 50 a 70 cm
  • Peso: de 50 a 70 kg (y más)
  • Capa: gris plomizo, gris, negra, leonada de diversos tonos con o sin atigraduras
  • Promedio de vida: unos diez años
  • Carácter: fuerte, con el instinto de protección muy desarrollado
  • Relación con los niños: buena
  • Relación con otros perros: dominante
  • Aptitudes: perro de guarda y de defensa de la familia
  • Necesidades del espacio: es necesario un jardín
  • Alimentación del Mastín Napolitano: cerca de 1 kg diario de alimento completo seco
  • Arreglo: nulo
  • Coste mantenimiento: muy elevado

Origen del mastín napolitano

Cuando los romanos invadieron las Islas Británicas, llevaron consigo sus enormes molosos que eran empleados como perros de guerra, atacando sin piedad las huestes enemigas. Sin embargo, se encontraron con perros más feroces aún, que defendían las islas. Los romanos quedaron tan impresionados con esos ancestros del mastín inglés que los cruzaron con sus molosos y así aparecieron los predecesores del mastín napolitano moderno. Esos perros eran feroces, sanguinarios e ideales para la guerra.

Con el paso del tiempo, estos mastines quedaron relegados casi exclusivamente a la región de Nápoles y fueron empleados principalmente como perros guardianes. En 1946 se llevó a cabo una exposición canina en Nápoles y un cinólogo llamado Piere Scanziani reconoció en esa ciudad al mastín napolitano, que había estado oculto del mundo hasta ese momento. Entonces se dedicó, junto a otros aficionados, a fomentar la raza y aumentar su población.

Hoy en día el mastín napolitano es un perro muy conocido en todo el mundo y ha perdido gran parte del temperamento agresivo y violento de sus ancestros.

Características físicas

El extracto siguiente está tomado del Estándar del Mastín Napolitano aprobado por la FCI en 1989, donde se describen la apariencia general, la conformación, el equilibrio y la disposición: «El Mastín Napolitano es un perro de guarda y defensa por excelencia, de gran talla, poderoso y fuertemente construido, de apariencia majestuosa, robusto y valiente, de expresión inteligente, dotado de un carácter dócil y un correcto equilibrio mental, no agresivo, infatigable defensor de las personas y de las propiedades. La conformación general es la de un pesado braquimórfico, cuyo tronco es más largo que la altura a su cruz, armonioso en lo que respecta a la talla (heterometría) y los perfiles (aloidismo). La piel no se adhiere al tejido subyacente, sino que es abundante, con tejido conjuntivo suelto sobre todo el cuerpo, especialmente en la cabeza, donde forma arrugas y pliegues, y en el cuello, donde forma la papada». No puede encontrarse mejor descripción de este majestuoso animal.

La palabra «macizo» es la que mejor describe al Mastín Napolitano. El macho típico, que es un perro grande y poderoso, de cráneo macizo y braquicefálico, cabeza arrugada, huesos inmensos y cuerpo fornido, pesa entre 60 y 70 kilogramos y mide entre 65 y 75 centímetros a la cruz. La hembra es un poco más pequeña y pesa entre 50 y 60 kg. El Napolitano no es el más alto de todos los perros, pero en relación con su primo el Mastiff Inglés, parece ser, a menudo, más ancho y macizo, aunque más ligero. El perro adulto alcanza su altura límite alrededor del año de edad, aunque algunos ejemplares pueden crecer un par de centímetros o más después de haber cumplido el año.

El peso que corresponde al ejemplar adulto generalmente no se alcanza hasta que el perro tiene entre tres y tres años y medio de edad, y a veces más. Como todas las razas gigantes, el Napolitano es lento para madurar y su etapa como cachorro es larga. No se le considera maduro hasta que no ha cumplido los tres años. Por desgracia, este maravilloso animal, al igual que pasa con otras razas gigantes, no tiene una vida larga. La esperanza de vida del Napolitano es de entre ocho y diez años.

Características físicas del mastín napolitano

Este perro pesado, macizo y fornido tiene un aspecto curioso debido a su abundante piel suelta y papada. Su cabeza es corta y presenta numerosas arrugas y pliegues. El cráneo es ancho y plano, mientras que la depresión naso-frontal (stop) es bien marcada. El color de la nariz corresponde al pelaje, siendo negro en ejemplares negros, marrón en perros pardos y pardo oscuro en perros de otro color. Los ojos son redondos, bien separados entre si y ligeramente hundidos. Las orejas son triangulares, pequeñas y de inserción alta. Antiguamente se recortaban, pero afortunadamente esa práctica ha caído en desuso e incluso es ilegal en muchos países.

El cuerpo de este mastín es más largo que alto, presentando así un perfil rectangular. Es muy robusto y fuerte. El pecho es ancho y abierto. La cola es muy gruesa en la base y se adelgaza gradualmente hacia su extremo. Todavía perdura la cruel costumbre de amputarla a unos 2/3 de su longitud natural, pero esa costumbre también está cayendo en desuso y cada vez es más rechazada.

El pelaje del mastín napolitano es corto, áspero, duro y denso. Puede ser de color gris, gris plomizo, negro, pardo, rojizo y rojizo subido. Cualquiera de esos colores también puede presentarse atigrado. Además, pueden presentar pequeñas manchas blancas en el antepecho y la punta de los dedos.

Personalidad

El Mastín Napolitano es un perro fiel, pacífico y estable, no agresivo ni propenso a morder sin una buena razón. Gran guardián de la propiedad y de sus habitantes, es inteligente, vigilante, noble y majestuoso. No es infrecuente que sea obstinado, testarudo, independiente, voluntarioso y, a veces, tímido, sin embargo, los perros tímidos no deben destinarse a la reproducción. Cauteloso con los extraños y compañero amoroso para con su propia familia, el Napolitano necesita sociabilización, a fin de acostumbrarlo a diferentes personas, lugares y circunstancias. La mayoría de ellos prefieren ser caseros y no les gustan los cambios. La relación social con la gente es una necesidad, por lo que debe ser llevado fuera de sus predios y tocado y acariciado por tantas personas como sea posible cuando aún es un cachorro. Cuando la interacción resulte positiva, hay que llenarlo de elogios. La mayoría de los propietarios temen que altos niveles de sociabilización disminuyan su instinto como perro de guarda, pero nada está más lejos de la verdad. Este rasgo ha sido fijado en la raza durante siglos y no se modifica tan fácilmente. No obstante, es un imperativo que el dueño de un Napolitano nunca olvide los instintos naturales, fuertes y primitivos de su perro. Para poder criar a un buen ejemplar canino, el amo tiene siempre que estar alerta acerca de los pensamientos y de la conducta de su perro y sumar a esto una disciplina coherente y responsable, sin olvidar que sus reacciones son imprevisibles.

Debido al amor que siente el Napolitano por su casa y su familia, no será dado a vagabundear. Para él, su amo lo es todo y prefiere estar con él que hacer cualquier otra cosa. Es un perro que prefiere la compañía de su amo que la de otro perro o animal. Su Mastín Napolitano le seguirá a usted de habitación en habitación para tumbarse a sus pies y esperar su próximo movimiento. Para él, su amo es su mundo. Dicho esto, no nos sorprenderá que sea leal hasta el exceso. Unas pocas palabras agradables y unas cuantas palmadas cariñosas harán que usted se gane su amor para toda la vida.

Por naturaleza, los Napolitanos son perros dominantes y se les debe tratar teniendo esto presente. Es importante recordar que cada miembro de la familia, incluyendo los niños, tiene que exceder en rango al Napolitano en su posición como miembro del grupo. Por favor, tenga presente que éste es un perro para adultos, que no está diseñado para servir de entretenimiento a los chicos. Si lo que usted está buscando es un perro para los niños, que sea como su niñera y que retoce con ellos, entonces adquiera un perro de otra raza. Como regla general, ningún perro, grande o pequeño, debe ser dejado en compañía de niños sin la debida supervisión. Esto no supone sino un accidente potencial, si usted no es capaz de supervisar a su perro cuando se encuentra con los niños, entonces, por favor, sepárelo de ellos. Cualquier actividad, incluyendo el juego, entre un Napolitano y los niños, debe efectuarse en presencia de, por lo menos, una persona adulta. La mayoría de Napolitanos aman a sus hijos humanos y no los dañarían a propósito, pero, debido a su gran tamaño, pueden derribar a un niño pequeño y, quedar sobre él. El Napolitano merece y demanda respeto, tanto de los adultos como de los niños.

Generalmente, los Napolitanos son tolerantes con otros animales, pero no es recomendable que comparta la casa con otro perro dominante. Si se aloja juntos a dos Napolitanos del mismo sexo, puede que sea necesario separarlos cuando uno pretenda dominar al otro. Al poner juntos una hembra y un macho, es ella generalmente quien toma el mando, si es que el macho admite convertirse en un subordinado. Yo he visto a machos y hembras pelear por la dominancia dentro de su grupo. Y recomiendo, a partir de mi experiencia personal, que cada perro, macho o hembra, sea separado de sus congéneres cuando se les deje solos, para prevenir luchas y heridas de sangre. Realmente no vale la pena ver a su preciado tesoro mutilado o desfigurado, cuando a lo que usted aspira es al «Reino de la Paz».

Debido a su amor por la caza, el Napolitano perseguirá con frecuencia a corredores y ciclistas, aunque también se le conoce por su afición a cazar gatos y otros animales de movimiento rápido, como los conejos. Ésta es la razón por la cual es importante que sea adiestrado en obediencia y que su energía sea debidamente canalizada. A todos los perros hay que enseñarles lo que es una conducta aceptable, de modo que para el Napolitano, el adiestramiento en obediencia es una necesidad. La clave es la constancia. Con un perro de esta talla, es imperativo que el dueño tenga el mando en todo momento. Es una obligación que tiene para consigo mismo, para con su perro y para con las otras personas.

Los Napolitanos adoran mascar, así que, para aliviar este problema, es necesario proveerlos de varios tipos de huesos que no sean peligrosos, y de juguetes adecuados. Sin embargo, hasta que no sea posible dejar al perro solo en casa, es recomendable poner en práctica el adiestramiento con jaula.

Debe decirse que el Napolitano es el más sucio de todos los comedores. Sus belfos abundantes y sus enormes labios desparraman la comida por doquier, además de retener bocados escondidos mucho después de haber vaciado su plato. También necesitan cantidades significativas de agua y de comida y, con tanto comer y beber, viene el babeo. Todos los Napolitanos babean en alguna medida. Esta baba es una saliva espesa y viscosa que tiene la consistencia de la clara del huevo. La mayoría no babea todo el tiempo, aunque yo he tenido algunos (recuerdo, en particular, a tres machos) cuyas bocas parecían grifos abiertos. El babeo puede ocurrir –y también ocurre– en los momentos de nerviosismo y durante la estación cálida del año.

Otro agradable hábito del Napolitano –y que es común a todos los mastines– es el ronquido. Un Napolitano en sueño profundo, acostado apaciblemente en el primer piso de la casa, puede ser escuchado en la planta ¡a través de las tablas del techo! Esto, desde luego, no resulta ventajoso para los dueños que tienen el sueño ligero.

El Napolitano no es un perro para cualquier persona. Sobre todo, no es el perro para un dueño novel, y todo aquel que proyecte adquirir un Napolitano debe tener cierta experiencia con perros dominantes. No es el tipo de perro del cual se puede esperar que pase su vida entera aislado en un patio, con agua y comida, pero sin ninguna otra atención o sociabilización. Los Napolitanos necesitan atención, disciplina y compañía humana. Éste es un perro grande, vocinglero y desordenado, así que, para ser justos con él, por favor, estudie la raza cuidadosamente.

Carácter del mastín napolitano

El mastín napolitano es un perro muy casero de temperamento firme, decidido, independiente, cauteloso y leal. Tiende a ser reservado y desconfiado con los extraños pero puede convertirse en un perro muy sociable si le alentamos desde cachorro mediante una buena socialización. Es un perro tranquilo, que disfruta de una vida hogareña al lado de su familia y el cual disfruta de todo tipo de actividades al aire libre ya que necesita una buena dosis de actividad física diaria.

El perro mastín napolitano no suele ladrar sin motivo y no es demasiado activo para su talla, pero sí puede ser muy destructor si no tiene la compañía y el cariño que requiere. Al igual que ocurre con todas las razas, se trata de un perro muy sociable que necesita tener un núcleo familiar del que formar parte para ser feliz. Es leal hasta el exceso, un perro muy fiel a quien le cuida y le ama como pertoca.

Debemos recordar que, a pesar de ser un perro sociable y fiel a su familia, el mastín napolitano puede no ser totalmente consciente de su gran tamaño por lo que los juegos con niños y desconocidos deben estar siempre supervisados, entendiéndolo como parte de la seguridad del propio perro y de quienes desconocen su gran fuerza física.

Es un perro que debería adoptar una persona experimentada y conocedora del comportamiento del perro, de la educación y el adiestramiento en positivo así como de los cuidados que requiere. No es una raza recomendada para quienes no conozcan nada acerca del cuidado de los perros.

El cuidado del pelo del mastín napolitano no demanda mucho esfuerzo, ya que basta con el cepillado ocasional para retirar el pelo muerto. Sin embargo, es necesario limpiar los pliegues de la piel con frecuencia (especialmente los que están cerca de la boca y pueden retener restos de comida) para evitar el crecimiento de hongos y otros problemas dérmicos. Estos perros babean mucho, por lo que no son ideales para gente obsesionada con la limpieza.

Aunque no son los perros más activos, los mastines napolitanos necesitan paseos largos cada día y no se adaptan bien a la vida en departamentos reducidos. Necesitan un espacio mediano o grande para poder sentirse cómodos. Es muy recomendable que puedan disfrutar de un jardín amplio. No toleran bien las temperaturas elevadas, por lo que deben contar con un buen refugio con sombra. Revisa los síntomas de un golpe de calor para saber cómo detectarlo y prevenirlo.

¿Perro de trabajo o de compañía?

El Mastín Napolitano es un guardián por naturaleza. Tratar de separar el perro de compañía del perro de trabajo, en esta raza, es imposible. Él está siempre de guardia –es su trabajo– y también lo estará mientras acompaña a su dueño. El Napolitano se toma muy en serio su tarea como perro de trabajo. Su apariencia fiera y su cabeza en forma de gárgola son argumentos bien disuasivos para intrusos y ladrones. Aunque aparenta ser lento y pesado, puede transformarse en un instante, cuando se trata de proteger su propiedad o de cumplir con sus obligaciones. Sin embargo, en general, es un animal de temperamento estable, que adora enroscarse para dormir en el sofá y reservar su energía para los momentos realmente necesarios.

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La función del Napolitano es la de ser un guardián. Para eso se le ha criado y él cumple bien con su trabajo. Sin embargo, nosotros hemos ampliado los horizontes de esta raza majestuosa al situarla frente a nuevos y diferentes retos. En el trabajo de obediencia, los Napolitanos parecen desempeñarse bien dentro del marco de la clase, pero en las pruebas de obediencia formal no son perros de respuesta tan rápida como los Pastores Alemanes, Pastores Australianos, Golden Retriever y Shetland. En sentido general, se mueven más lentamente y son más contemplativos, parece casi como si consideraran las órdenes antes de ejecutarlas. Los jueces de obediencia están empezando a reconocer esto y es cada vez mayor el número de mastines que reciben calificaciones más altas en obediencia.

El Napolitano no constituye la mejor elección cuando buscamos habilidad y resistencia atléticas. Claro que hay algunos que destacan, pero son las excepciones. Correr junto a una bicicleta o hacer «jogging», no son su fuerte. Son perros pesados para su altura, y su vigor no es el mayor del mundo, por lo que se fatigan y acaloran fácilmente. A la mayoría de los Mastines Napolitanos les encanta nadar y la natación constituye para ellos una buena forma de ejercicio, porque resulta suave para sus miembros y articulaciones. Nunca se debe ejercitar demasiado a los cachorros, porque se dañarían sus articulaciones y ligamentos y, con ello, también su esqueleto. Para un cachorro pequeño, bastan los paseos cortos, y se deberá evitar que suba muchas escaleras. Los Napolitanos tienen una gran tolerancia ante el dolor y, por eso, las lesiones pueden pasar inadvertidas y no recibir, por consiguiente, el tratamiento adecuado.

Consideraciones acerca de la salud y enfermedades hereditarias

Uno de los rasgos particulares del Napolitano es su piel suelta y llena de arrugas. A pesar de lo que pueda sugerirnos su apariencia, este perro no sufre, generalmente, problemas cutáneos. Si se le mantiene limpio y libre de parásitos, no debe presentar problemas.

La demodecosis (sarna demodética) se presenta, por lo general, en ciertas líneas y está claro que los perros que posean sistemas inmunológicos débiles y que desarrollen esta enfermedad, deberán ser castrados o esterilizados y no utilizados para la reproducción. Los ácaros, que habitan en todos los perros, se multiplican de tal manera que provocan la caída del pelo, la formación de pústulas y el comienzo de la infección. Esto se observa, por lo común, en los cachorros, pero se ha visto también en hembras durante el periodo del estro y en algunos machos a la hora de alcanzar la pubertad. Su veterinario le puede recomendar la solución tópica apropiada y/o los antibióticos orales adecuados para esta irritación.

Tanto emocional como económicamente, el ácaro llamado Demodex hace estragos en el dueño y en el perro, pero una vez que el tratamiento ha terminado, todo vuelve a la normalidad. Sea consciente de que este problema es hereditario y de que cruzar animales que hayan sido propensosal Demodex y cuyos sistemas inmunológicos sean pobres, podría –y de hecho, es así– añadir padecimientos a la población canina, por desórdenes en la piel.

El ojo de cereza es un problema que se presenta en el Napolitano, pero no es exclusivo de esta raza. Es simplemente un prolapso de la glándula del tercer párpado. El tejido conectivo suelto del Napolitano contribuye a esta afección. Dicha glándula, cuando está inflamada y enrojecida, puede ser eliminada bajo anestesia. Algunos veterinarios abogan por coser de nuevo la glándula bajo el tercer párpado, pero este procedimiento nunca ha tenido éxito en el Napolitano. Contrariamente al sentir popular, la extirpación de la glándula, si se hace correctamente, no produce el «ojo seco» o recurrencia. El tercer párpado debe ser dejado intacto.

Las displasias de cadera y de codo también se dan en el Mastín Napolitano. Complejas por naturaleza, estas dos afecciones son frecuentes en razas grandes y pequeñas. El Napolitano tiene articulaciones y tejido conectivo sueltos, pero una cosa es la laxitud de las articulaciones y otra muy distinta la displasia de cadera. Actualmente hay muchas recetas y medicamentos para aliviar los síntomas de esta anomalía. También hay varios procedimientos quirúrgicos para corregirla, pero todas las opciones deben ser discutidas con su veterinario sobre una base casuística. Resulta más que suficiente decir que únicamente los ejemplares hermosos y correctos deben ser utilizados para la reproducción.

Cuando el perro sufre un trauma en la rodilla, ocurre la «lesión del futbolista», que es la ruptura del ligamento cruciforme anterior. Esto puede suceder durante una carrera o al hacer un giro inadecuado con las patas traseras, así es cómo se produce la ruptura del ligamento que sostiene la rodilla. Se debe buscar un cirujano ortopédico competente para hacer esta operación. Después, lo que se recomienda es reposo y no subir escaleras.

La panosteítis (o cojera errante) aparece generalmente en cachorros que tienen entre 4 y 18 meses de edad y, con frecuencia, se alivia cuando el perro alcanza la edad de dos años. Los síntomas son cojera, dolor que alterna entre una pata y otra, así como dificultad a la hora de saltar o de levantarse. El tratamiento recomendado es reposo, junto con algunos medicamentos antiinflamatorios.

El entropión (párpado vuelto hacia dentro) y el ectropión (párpado vuelto hacia fuera) aparecen en algunos ejemplares. Estos problemas también pueden ser corregidos quirúrgicamente, si no están demasiado avanzados, en el caso de los cachorros.

El Napolitano tolera mejor el clima frío que el cálido. Por eso, es muy fácil que sufra golpes de calor e insolaciones. El agua y la sombra son imprescindibles para los perros que permanecen fuera de la casa. Dejarlos dentro ayudará a mantenerlos frescos durante el cálido verano. Muchos Napolitanos han muerto porque sus dueños no les proporcionaron las condiciones apropiadas para su supervivencia bajo temperaturas cálidas y húmedas. A pesar de ser un perro de pelo corto, el Napolitano puede tolerar con facilidad el frío durante la temporada invernal, siempre y cuando tenga donde guarecerse. Su lecho puede –y debe– tener paja, puesto que le da calor, es cómoda y no se destruye fácilmente.

Otro punto a considerar en el Mastín Napolitano es su poca tolerancia a la anestesia y a los tranquilizantes. Muchos ejemplares han muerto en la mesa de operaciones debido a una sobredosis de anestesia. El veterinario debe ser advertido acerca de esto, antes de acudir a la cirugía. Los tranquilizantes deben suministrarse, igualmente, con mucho cuidado. Siempre habrá tiempo para incrementar la dosis, pero una vez que el medicamento haya sido ingerido será difícil y casi imposible revertir la situación.

No son éstos los únicos problemas de salud que pueden afectar al Mastín Napolitano. Tenemos además, entre otras, las afecciones producidas por parásitos, tanto internos como externos.

Si deseas saber más sobre el Mastín Napolitano te recomendamos la publicación de la editorial Hispano Europea Mastín Napolitano Serie Excellence:

Acciones de página

GrupoPerro molosoide País de Origen Italia ClasificaciónDogo, Mastín Nombres alternativos Mastino napoletano
Mastín italiano Clasificación Científica ReinoAnimalia FiloChordata ClaseMammalia OrdenCarnívora FamiliaCanidae GénerosCanis Apariencia física TamañoGrande Altura a la Cruzentre 61 y 85 Cm Pesoentre 50 y 70 Kg Estándar internacional FCIGrupo 2 ,Sección 2

Mastín napolitano es una raza de perro de gran tamaño fuerte y musculoso descendiente del antiguo Mastín tibetano.

Todos los mastines europeos descienden del Mastín tibetano, el más viejo exponente de la especie canina. Probablemente los primeros Mastines asiáticos fueron llevados de la India a Grecia por Alejandro Magno, alrededor del año 300 A.C. La palabra Mastín significa “macizo”. Por otra parte según la cinofilia inglesa, el mastín fue llevado a Britannia por los Fenicios en el año 500 a. C. de allí se habría iniciado la difusión por Europa. El Mastín Napolitano originario de Italia es de todas maneras descendiente del antiguo Moloso romano.

Mientras las razas fueron extinguiéndose por toda Europa, En Campania la cría continuaba, a pesar del las amenazas del tiempo y de la guerra. Se puede asegurar así que el Mastín Napolitano vive en Campania desde hace al menos dos mil años, aunque su primera aparición oficial en la cinofilia data de 1946 y su estándar de 1949. Los romanos por su descomunal fuerza los utilizaron como bestias de carga, como perros guardianes y para peleas incluso muchas de ellas con leones, osos y tigres.

Actualmente se ha utilizado como auxiliar de policía, para arrastre de trineos, de defensa personal, como guardián de casas y granjas y se le aprecia cada vez más como perro de compañía.

Apariencia

El Mastín Napolitano es un perro de gran tamaño, fuerte y musculoso. Tiene la cabeza ancha y plana y el hocico corto. Su pecho es ancho con musculatura desarrollada, tórax amplio y redondeado. La piel es abundante pero no adherente, formando en la cabeza una serie de pliegues muy marcados y presentando en el cuello una gran papada.

Las orejas son pequeñas, triangulares y cuelgan pegadas contra las mejillas, aunque en algunos países se las suelen cortar. Sus ojos son oscuros y separados. La cola es gruesa en la raíz, aunque es normal que sea amputada en un tercio de su longitud. Al Mastín lo caracteriza su andar, contorneado y lento al paso y elástico al trote, cubriendo mucho terreno, muchas veces comparado con el andar de un oso.

Temperamento

A pesar de tener una apariencia algo intimidante el Mastín Napolitano es un perro tranquilo, noble y leal con su amo. Es un excelente perro guardián, majestuoso y siempre alerta contra los desconocidos. Es inteligente, equilibrado y afectuoso con los niños. Es un animal valiente, capaz de resistir con fiereza el dolor físico.

Cuidados específicos

La cría del Mastín napolitano es cara y difícil de conseguir. Requiere ejercicio puesto a que su consistencia es grande y desde que están en el vientre de su madre son de muy buen tamaño y con gran fuerza necesitan mucho ejercicio, si no tiene un buen ejercicio se les puede llegar a romper o doblar sus caderas ya que son muy pesados, todo depende de como sean alimentadas las madres durante y después del parto para obtener buenos ejemplares en el futuro.

Educación del mastín napolitano

Es muy importante socializar al mastín napolitano desde temprana edad con todo tipo de personas, animales y entornos para evitar futuros miedos o reacciones reactivas. Es fundamental entender que la socialización es la clave para por disfrutar de un perro adulto estable y sano. Por otro lado también debemos tener en cuenta que es muy importante evitar las situaciones que el perro pueda asociar como malas. Una mala experiencia con un perro o con un coche, por ejemplo, podrían hacer que su carácter cambiara y se tornara reactivo.

Utilizaremos siempre el refuerzo positivo y evitaremos los castigos, los collares de ahorque o el daño físico. Un perro de estas características nunca debe verse sometido o forzado de forma violenta. Ante cualquier sospecha de la aparición de problemas del comportamiento debes acudir a un educador canino o etólogo y dejarte guiar por la experiencia de un profesional.

Seguiremos con su educación para enseñarle las órdenes básicas de obediencia, fundamentales para una buena relación con nosotros, con el entorno y con otras personas. Es muy recomendable dedicar entre 5 y 10 minutos al día a repasar órdenes ya aprendidas y conocer nuevas. Fomentar los juegos de inteligencia, las nuevas experiencias y estimular el desarrollo físico y mental del perro nos ayudará a hacerle feliz y a tener una buena actitud.

Salud del mastín napolitano

Esta raza es propensa a sufrir las siguientes enfermedades:

Además, la reproducción de estos perros suele necesitar asistencia debido a su gran peso. Es común que la fecundación se realice mediante inseminación artificial y que los nacimientos necesiten de cesárea. Para prevenir y detectar rápidamente cualquier problema de salud será óptimo visitar al veterinario cada 6 meses y seguir de forma estricta el calendario de vacunación.

Historia de la raza

El Mastín Napolitano es una raza con una larga historia, pues desciende del antiquísimo Mastín Tibetano. En la antigua Roma este perro fue utilizado en espectáculos circenses, luchando tanto contra gladiadores como contra otros animales, y también como perro de defensa para proteger casas contra los ataques de bandidos.

La raza estuvo a punto de extinguirse a mediados del siglo XX pero pudo sobrevivir gracias a los esfuerzos de varios criadores del sur de Italia, razón por la cual fue bautizado con el nombre que hoy todos conocemos.

¿Cómo es el carácter de un Mastín Napolitano?

Las apariencias engañan, este perro grande y majestuoso puede parecer a primera vista pesado y torpe, pero en realidad es muy ágil y posee una potente zancada.

Con su familia es cariñoso, respetuoso y protector. Es un perro tranquilo a todos los niveles, aunque ello no significa que no esté alerta, cómo buen perro guardián que es.

Siempre está alerta y atento, incluso cuando parece estar relajado y ausente. Sólo ladrará si tiene un buen motivo para hacerlo.

Este poderoso guardián de aspecto imponente disuade con eficacia a los intrusos: jamás permitirá poner un pie en casa a alguien que no ha sido invitado.

En cambio, lo aceptará sin problemas con un simple gesto de nuestra parte, aunque permanecerá distante. Y es que el Mastín Napolitano reserva las expresiones de afecto para su familia y nadie más.

Características físicas del Mastín de Napoles

El Mastín de Napoles es un perro enorme, con una altura a la cruz que va desde los 50 a los 70 cm y un peso que puede superar fácilmente los 70 kg. Las hembras son algo mas pequeñas.

Su cuerpo es musculoso y robusto,con abundante piel suelta. Su cabeza presenta numerosas arrugas y pliegues. Bajo ella cuelga una gran papada.

La cara se caracteriza por sus ojos expresivos y penetrantes y por sus orejas de forma triangular, bien pegadas a las mejillas.

El promedio de vida del Mastín Napolitano se sitúa en torno a los 10-12 años.

¿Cómo es su pelo y que cuidados precisa?

El pelo del Mastín Napolitano es corto, áspero y duro. Los colores más habituales son el negro, el gris, el pardo y el rojizo, con la posibilidad de que exista dibujo atigrado.

Muchos ejemplares tienen mechones blancos en el pecho y en las patas. El color de la nariz siempre coincide con la de su pelaje.

El Mastín muda de pelo durante la primavera y el otoño. Es entonces cuando más cuidado hay que poner en el cepillado diario con un cepillo de cerdas o un guante para perros, a fin de mantener su pelaje limpio y libre de pelo suelto.

Educación y adiestramiento

Como es habitual en las razas caninas de gran tamaño, el Mastín Napolitano tarda bastante en madurar y manifiesta comportamientos típicos de un cachorro o un perro joven durante sus primeros años de vida.

Esto presenta lógicamente ciertas dificultades para su adiestramiento, aunque no son un obstáculo insalvable.

El entrenamiento debe estar basado en el refuerzo positivo, sin recurrir en ningún caso a castigos físicos, por leves que sean. Gracias a su carácter obediente, las sesiones cortas de 5 ó 10 minutos y los juegos de inteligencia suelen dar resultados muy buenos con esta raza.

Socialización

Además del adiestramiento, es importante socializar a nuestro Mastín Napolitano desde cachorro, habituándolo a la presencia de otras personas y animales a fin de impedir que desarrolle comportamientos destructivos o agresivos en el futuro.

Hasta que el Mastín no madura por completo es aconsejable evitar que juegue con los niños, a los que puede hacer daño involuntariamente debido a su gran tamaño y fuerza.

¿Cómo es la salud de un Mastín Napolitano?

A niveles generales se trata de una raza fuerte y con pocos problemas de salud, aunque debido a su tamaño debemos ser prudentes y vigilar siempre de cerca sus articulaciones para evitar que desarrolle displasia.

Mantener al día sus vacunas (iniciadas desde cachorro) y darle una buena alimentación, suele ser suficiente para que esté sano y crezca adecuadamente. Dado su tamaño y su velocidad de crecimiento, un extra de condroprotectores nunca le irán mal.

Cuidados recomendados

El entorno más adecuado para un Mastín Napolitano es una casa con patio o jardín bien vallado, aunque no es un perro propenso a escapar del hogar: como buen perro guardián, su misión principal es proteger su territorio.

No tolera bien el calor, por eso en verano necesita un lugar fresco para descansar y mucha agua.

No es el mejor perro para acompañarnos a salir a correr o a dar una vuelta en bicicleta. El Mastino es algo perezoso y prefiere quedarse en casa tranquilo. Sin embargo, es necesario para su estado físico y su equilibrio obligarle a dar uno o dos paseos al día, no demasiado largos. Aunque le cuesta ponerse en movimiento, una vez que se anima el Mastín Napolitano disfruta mucho del ejercicio al aire libre.

También es importante limpiar bien los pliegues de la cara después de cada comida, pues los restos acumulados en ellos pueden ser un foco de infecciones y hongos.

Comportamiento

Es un perro muy fiel, tranquilo, al que no le gusta alejarse de sus humanos. Es muy cariñoso, pero como todo can, necesita que le enseñen -siempre con respeto y paciencia- a estar con otros animales desde que es un cachorro. De esta manera, una vez sea adulto será un can que disfrutará de la compañía de las personas y de otros perros.

Con los niños se lleva bien, pero debido a su tamaño es muy, muy importante que nunca se le deje solo con ellos para evitar problemas. Además, hay que tener presente que el Mastín Napolitano nunca haría daño sin motivo, pero la manera de jugar de los niños a menudo es muy brusca, tanto que puede asustar al perro. Por lo demás, es un perro encantador 😉 .

Cachorro de mastín napolitano

El cachorrito de esta raza de perros es un peludo que, al igual que todos los de cualquier otra raza o cruce de canes, le encanta jugar y divertirse. Pero claro, debido a su tamaño podremos darnos cuenta de que al principio le cuesta coordinar sus movimientos, o que incluso parece que es un patoso. Esto es normal y no debe de preocuparnos, pero no debemos de descuidar la atención veterinaria siempre que sospechemos que realmente le pasa algo.

Además, es muy importante darle una alimentación de calidad, no sólo ahora que es jovencito sino también cuando haya alcanzado la edad adulta. Y es que lamentablemente hay muchos piensos en las tiendas de animales y, sobretodo, en los supermercados que más que para perros parece que se hicieron para abastecer las necesidades nutricionales de una cabra o de cualquier otro animal herbívoro.

Si queremos que tenga un buen crecimiento y desarrollo deberemos de darle un pienso sin cereales, del estilo de Acana, Orijen, Applaws, Taste of the Wild High Meat, entre otros. Es verdad que el kilo sale caro (entre 3 y 7 euros), pero el dinero que nos gastemos en buena comida no tendremos que gastarlo en el veterinario, puesto que de esta manera conseguimos que tenga un sistema inmune mucho más fuerte y sano. Otra opción, mucho más recomendable, es darle Dieta Yum (viene a ser carne picada con un bajo porcentaje de verduras), Summum, o Dieta Barf, ésta última bajo consejo y seguimiento de un nutricionista canino.

¿Para qué sirven todos estos consejos? He dicho que para que crezca bien, pero la realidad es que me he dejado otros muchos beneficios que es necesario conocer:

  • Pelo brillante y sano
  • Dientes blancos y fuertes, sin mal olor
  • Ritmo de crecimiento normal (no acelerado, que es lo que les ocurre a las gallinas y a cualquier otro animal de granja que ha ten >Precio

El precio de un mastín napolitano es de unos 700-900 euros comprado a un criador profesional, y de unos 500 euros si se compra a un particular.

Tamaño del Mastín Napolitano

El mastín napolitano es una raza de tamaño gigante, que puede llegar a medir fácilmente 70 o incluso 80 centímetros de altura, un poco menos en el caso de las hembras. El peso suele mantenerse entre los 50 y los 70 kilos, pero tampoco es extraño encontrar ejemplares de mayor tamaño. Es uno de los perros más grandes que existen, y necesita un espacio adecuado para vivir, donde poder ejercitarse y estirarse cada día.

Pelaje del Mastín Napolitano

El pelaje de esta raza también es muy característico. Es muy corto, denso y áspero al tacto, y normalmente se presenta en color gris de diversas tonalidades, aunque también puede ser negro, pardo o rojizo, incluso atigrado. Se admiten también pequeñas manchas blancas en el pecho y en los dedos de las patas.

Principales enfermedades del Mastín Napolitano

Debido a sus características físicas y genéticas, el perro mastín napolitano es más propenso que otras razas a sufrir ciertas enfermedades o patologías. Por ejemplo, es bastante habitual que sufran displasia de cadera, cardiomiopatías, demodicosis, o displasia de codo. También hay que tener cuidado con los golpes de calor en verano y con su alimentación, para evitar que puedan sufrir torsión de estómago o que engorden demasiado.

Cuidados básicos del Mastín Napolitano

Los cuidados del perro napolitano no son demasiado complicados. Para mantener en buen estado su salud, se aconseja visitar al veterinario con frecuencia, así se detectará cualquier problema en sus primeras fases, y se mantendrá siempre actualizado su calendario de vacunas y desparasitaciones.

Además de esto, es importante limpiar su piel a conciencia, sobre todo sus pliegues, para evitar el crecimiento de hongos y otros problemas. Son perros que babean mucho, por lo que la higiene es muy importante en ellos. Su pelaje, en cambio, no necesita un cuidado especial, y bastará con cepillarlo de vez en cuando para eliminar el pelo suelto. Por su parte, los baños completos solo se recomiendan cuando el perro esté muy sucio, con una frecuencia de un par de meses.

También es muy importante para esta raza el ejercicio físico, aunque no son muy activos por naturaleza. Es recomendable obligar al perro a ejercitarse cada día, con largos paseos y otros juegos. También disfrutarán de unas buenas carreras si tienen un espacio adecuado para hacerlo. Únicamente hay que tener cuidado con el nivel de ejercicio cuando la temperatura sea elevada, porque podrían sufrir un golpe de calor.

Otro punto a tener muy en cuenta es el de la educación. Es imprescindible socializar al mastín napolitano desde cachorro con personas, perros y otros animales para evitar comportamientos extraños en el futuro o reacciones fuertes. La educación debe realizarse siempre en positivo, puesto que es un animal que tolera muy mal los castigos, y puede hacer que su comportamiento se torne violento. Siguiendo estos consejos en su educación, tendrás un animal sano y equilibrado y una mascota perfecta para toda la familia.

Si crees que esta raza es perfecta para ti, entonces el primer paso es buscar un criador especializado y con experiencia, que cuente con las buenas referencias de otros propietarios. De esta forma, tendrás toda la información del mastín napolitano de primera mano, y podrás disfrutar de un cachorro con todas las garantías de salud necesarias. El mastín napolitano es una raza con un carácter único, y también muy especial, por lo que todo el trabajo que hagas con tu perro tendrá buenos resultados muy pronto.

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